Un vistazo a los 25 años de historia de UFC

Cuando el azteca Yair ‘La Pantera’ Rodríguez y “The Korean Zombie” Chang Sung Yung estelaricen este sábado el cartel de UFC Fight Night en Denver, Colorado se estará conmemorando el 25 Aniversario de Ultimate Fighting Championship y del nacimiento oficial del deporte de las artes marciales mixtas (MMA por sus siglas en inglés).

¿Pero cómo llegamos hasta aquí? ¿Como una empresa que inició con tanta controversia logró sobrevivir, forzó al deporte del MMA a evolucionar y hoy día es una corporación que mueve billones de dólares?

Hacemos aquí un resumen histórico de UFC, su origen y los cambios sufridos a través de los años.

La inspiración para crear UFC

Por años siempre permeaba la pregunta entre artistas marciales: ¿Quién ganaría entre un karateca y un judoca? ¿ Entre un luchador y un boxeador? ¿O un peleador de Muay Thai con uno de Jiu-jitsu?

Era lo que se reflejaba en películas como Bloodsport, de Jean Claude Van Damme, sobre peleas que se hacían en lugares privados y de acceso exclusivo.

Pero encontrar una contestación a esa interrogante también fue una misión por parte del Rorion Gracie, el mayor de los hermanos Gracie que se mudaron a Estados Unidos desde Brasil en la década de los 80’s y que comenzaron el afamado ‘Gracie Challenge’, donde Rorion estaba dispuesto a probar que el Jiu-jitsu era el arte marcial más efectiva en un combate de uno contra uno y logró filmar varias instancias en las que hacía rendir a maestros de Kung Fu, de Karate o de Taekwondo que osaban aceptar el reto,

Tras ver uno de esos videos de Rorion Gracie, el empresario Art Davie, junto al productor fílmico John Millius, el propio Rorion y la empresa Semaphore Group Entertainment (SEG – liderada por Campbell McLaren y David Isaacs) idearon hacer un torneo entre ocho peleadores de diversas artes marciales, crearon la jaula que hoy se conoce como el ‘Octágono” y se lanzaron al ruedo con un evento de “Pay Per View”.

Inicio de UFC y el ascenso del Brazilian Jiu-Jitsu con Royce Gracie

Un 12 de noviembre de 1993, la ciudad de Denver vio nacer a UFC y a lo que conocemos hoy como el deporte del MMA. El evento UFC1 fue  promocionado como en el que ‘no habían reglas’- excepto morder o agarrar por los ojos – y serviría por fin para contestar la pregunta de los 64 mil chavitos sobre cuál era el arte marcial individual más efectiva en combate uno conra uno, ya que el mismo consistió de ocho peleadores de diferentes estilos, incluyendo dos kickboxers, dos karatecas, un peleador de sumo, un boxeador, un luchador y un peleador de jiu-jitsu.

La familia Gracie estuvo representada por el hermano menor de Rorion, Royce Gracie, quien con apenas 170 libras de peso dispuso de todos sus fivales vía rendición y fue el ganador del premio de $50,000.

Básicamente, fue un evento que sirvió de promoción al Jiu jitsu brasileño (BJJ) pues Gracie pudo demostrar que una vez el combate era llevado al piso, muchas de las destrezas de pelea podían ser neutralizadas (puños, patadas) para así buscar ganar con alguna llave de rendición.

 

Tras superar todas sus expectativas de ventas de PPV en UFC1 al conseguir 85,000  suscriptores, UFC lanzó el evento UFC2 el 11 de marzo de 1994, donde Gracie volvió a coronarse campeón a pura técnica sin tener que emplear mucho daño físico a sus rivales, contrario al kickboxer Patrick Smith, que en ronda preliminar hizo un baño de sangre con el rostro del representante de ‘Ninjitsu’, Scott Morris, a codazo limpio para el nocaut.

Royce Gracie participó de todos los eventos hasta UFC5 el 7 de abril de 1995, donde peleó por 33 minutos contra Ken Sharmrock en una ‘súper pelea’. El torneo regular fue ganado por el luchador Dan Severn.

UFC en Puerto Rico

El cartel de UFC8 el 6 de febrero de 1996 en Bayamón, Puerto Rico fue bien significativo para la empresa aunque muchos ignoren hoy día el impacto en su historia.

  • El evento de Puerto Rico fue el primero de UFC fuera de Estados Unidos continental y esto debido a la alta cantidad de ventas de pague-por-ver que se estaba dando en la Isla a raíz de los eventos anteriores.
  • La cartelera en Bayamón, estelarizada por Ken Shamrock vs. Kimo, atrajo a cerca de 13,000 personas – un récord que se mantuvo vigente por seis años hasta UFC40 (que tuvo 13,700 fanáticos).
  • Rompió récord de ventas de PPVs para UFC con cerca de 300,000 – marca que estuvo vigente hasta el 2006 con la cartelera de UFC57 (Randy Couture vs. Chuck Lidell III, que atrajo 400,00)
  • Fue el primer evento en poner tiempo límite a cada asalto (10 minutos en aquel momento – ahora son cinco minutos).
  • Fue el primero donde se prohibieron cabezazos y golpes bajos.
  • Tuvo el récord de nocaut más rápido en UFC cuando Don Frye noqueó al peleador de sangre boricua Thomas Ramírez en ocho segundos (Récord que duró 13 años hasta el 2009 cuando Todd Duffee noqueó a Tim Hague en siete segundos en UFC102).

Esto sin contar que fue la primera ocasión en que el afamado anunciador Bruce Buffer (de la frase ¡It’s Time!) presentó una pelea de UFC.

Como si fuera poco, fue la primera vez que UFC tuvo que ir a corte federal para evitar que le cancelaran una de sus carteleras a instancias de politicos locales y del entonces senador estadounidense John McCain, que abogaban por la prohibición del MMA, tal como estaba en ese momento carente de un reglamento unificado. UFC prevaleció y el show se dio ante casa llena en Bayamón, pero fue solo la primera de muchas batallas legales que tuvieron que dar.

La era ‘oscura’ de UFC

UFC-12 (7/febrero/1997)- El cartel de UFC12 el 7 de febrero de 1997 se suponía que se celebrara en Nueva York, pero la comisión estatal puso tantas trabas que UFC terminó por mudar el evento a último minuto a Alabama. Fue la primera vez que le cancelaban un evento a UFC y en el mercado más grande. La presión del senador McCain para hacer desaparecer UFC se hacía sentir y varias compañías de cable TV le retiraron su endoso a UFC. Fue el principio de un abismo de cuatro años para UFC, en donde comenzaron a perder mucho dinero y a quedar al borde de la quiebra.

Para este tiempo, UFC trató de sobrevivir a base de las ventas que conseguían en la taquilla de los lugares que visitaban y la venta de DVD’s de sus eventos.

UFC también trató de incursionar en Japón en 1997 pero para ese tiempo ya otras empresas de MMA comenzaban a florecer en Japón, como la afamada PrideFC y Pancarse, entre otras.

Este fue el tiempo donde peleadores como Mark Coleman, Vitor Belfort, Wanderlei Silva, Frank Shamrock y Bas Rutten se destacaron en UFC pero sin la fanfarria que merecían debido a la limitada diffusion del producto.

Para UFC17 el 15 de mayo de 1998 debutó como comisionado de UFC el ex luchador olímpico Jeff Blatnick, quien de inmediato comenzó a identificar el deporte oficialmente como artes marciales mixtas (MMA). Sus aportaciones por los siguientes dos años – en términos de crear un reglamento unificado junto al árbitro “Big” John McCarthy y el concertador de peleas Joe Silva – sirvieron para que el MMA fuera posteriormente aceptado en 49 de los 50 estados de Estados Unidos para el 2002 y luego Nueva York en el 2014.

Luego en UFC21 el 16 de julio de 1999 se introdujo el formato de que cada pelea tendría tres asaltos de cinco minutos cada uno. Se veía el énfasis de UFC de tratar de atemperarse a una estructura deportiva que le ganara aceptación en las comisiones deportivas estatales de Estados Unidos.

Lamentablemente entre el evento de UFC23 al UFC29 la empresa tuvo problemas para hasta sacar los DVD’s de esas carteleras. No fue hasta años después que pudo lanzarse una colección de esos eventos. Era el principio del fin de la compañía SEG, que se acercaba a la bancarrota sin videos y sin PPV.

Pero no todo estaba perdido, Había luz al final del túnel. Para UFC26 el 9 de junio de 2000, la Junta de Control Atlético de Nueva Jersey había adoptado un reglamento unificado de MMA con divisiones de peso establecidas y una serie de reglas dirigidas a proteger la salud de los peleadores. Aunque la historia no les dé el mérito merecido, sin estas reglas no habría MMA y, mucho menos, UFC. Blatnick, McCarthy y Silva fueron fundamentales en ese renglón.

La compra de Zuffa, los hermanos Fertitta y Dana White

Tras ver sus arcas financieras desangradas debido al boicot de las compañías de cable TV y presiones de politicos influyentes, la empresa SEG estaba decidida a salir del ‘bebé’ que habían tratado infructuosamente de desarrollar y terminar vendiendo por solo $2 millones la franquicia de UFC a los hermanos Lorenzo y Frank Fertitta, quiene corren unos casinos en Las Vegas y quienes incorporaron a Dana White como presidente para encabezar este reto.

White y los Fertitta lograron conseguir prontamente la aprobación del reglamento unificado de MMA en Nevada y fue cuestión de tiempo para que otros estados se sumaran masivamente, la aceptación creciera, las presiones de politicos disminuyeran y las compañías de cable TV volvieran a transmitir las carteleras por PPV.

White y los Fertitta se estrenaron en UFC30 en el Trump Taj Mahal con la bendición en aquel momento del empresario y ahora presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Poco después, UFC enfiló sus cañones a conquistar los mercados de Brasil, Canadá y Europa para expander su empresa, amparado en estrellas ya establecidas como Randy Couture, Chuck Lidell y Tito Ortiz, así como otras en ascenso como Matt Hughes, Rich Franklin y B.J. Penn.

The Ultimate Figther en 2005, entrada a TV

UFC ya tenía un reglamento de sobre 30 prohibiciones, tenía poca obstaculización política y podia volver a vender PPVs pero no había logrado conectar con la fanaticada como esperaba y los hermanos Fertitta estuvieron a punto de tirar también la toalla tras amasar casi $40 millones en pérdidas.

¿Qué los salvo? El producir el programa televisivo The Ultimate Fighter en el 2005 por Spike TV, un reality show con 16 peleadores aspirantes a ganarse un contrato de $100,000, entre otros premios.

Fue el nacimiento de peleadores notables como Forrest Griffin, Stephan Bonnar, Kenny Florian, Diego Sánchez, Josh Koschek y Chris Leben, entre otros.

La cartelera de The Ultimate Fighter Finale el 19 de abril de 2005 por televisión y de gratis fue espectacular, particularmente la guerra sin cuartel protagonizada por Griffin y Bonnar que tuvo a los fanáticos en el Cox Pavillion de Chicago de pie. Al final, Griffin se llevó la decisión pero Dana White quedó tan impresionado que también le dió un contrato de $100,000 a Bonnar ante el aplauso masivo y hasta lágrimas de emoción de los asistentes.

El propio White admite que ese cartel consiguió que Spike TV accediera a una segunda edición The Ultimate Fighter (esta vez pagada por el canal) y puso a UFC en ruta a ganar mucho dinero. De hecho, la cartelera de PPV entre Couture y Lidell en UFC57 luego de este evento produjo sobre 400,000 ventas de PPV.

Compra de Pride, expansión y surgimiento de otras estrellas

El segundo ‘boom’ de UFC coincidió con el desarrollo de oras estrellas que se sumaron a UFC, tales como el canadiense Georges St. Pierre, el brasileño Anderson Silva, el cubano-americano Frank Mir, pero también con la compra en el 2007 de la ponderosa empresa PrideFC de Japón, con la cual se hicieron con los contratos de peleadores establecidos como el estadounidense Dan Henderson, el croata Mirko ‘Cro Cop’ Filipovic y los brasileños Rodrigo ‘Minotauro’ Nogueira, Mauricio ‘Shogun’ Rúa y Wanderlei Silva.

Poco después también compraron la empresa WFA para adquirir los derechos a los futuros campeones semipesados Quinton “Rampage” Jackson y Lyoto Machida.

Como si fuera poco, UFC se pegó en la lotería cuando logró firmar al exluchador profesional de WWE, Brock Lesnar.

Durante este periodo entre 2006 y 2011 hubo 34 carteleras que vendieron 500,000 PPV o más, incluyendo seis que sobrepasaron el 1,000,000 de ventas. Entre esas que superaron la cifra del millón estuvo el mítico cartel de UFC100, en el que Lesnar y St. Pierre figuraban en la pelea estelar y coestelar, respectivamente y estaleció la marca de 1.6 millones de ventas de PPVs

St. Pierre, a su vez, fue el responable de atraer un récord de 55,724 almas al Rogers Centre de Toronto Cánada para UFC129 en el 2011. El canadiense y Anderson Silva se apoderaron del escenario por varios años y hoy día están entre los que se discuten como ‘el peleador más completo de la historia”.

Pero eso no fue todo, UFC se aseguró del monopolio de la mayoría de las principales estrellas al adquirir también a la empresa Strikeforce e integrar a WEC y los pesos livianos a la empresa.

Con Strikeforce llegaron peleadores como Daniel Cormier, Fabricio Werdum, Ronaldo ‘Jacaré’ Souza y el cubano Yoel Romero, por mencionar a algunos.

Desde WEC le llegó gran parte de la élite entre 125 a 155 libras, incluyendo al peleador de sangre boricua Anthony ‘Showtime’ Pettis, Ben Henderson, Dominick Cruz, Urijah Faber, Demetrious Johnson, Joseph Benavídez y el brasileño José Aldo, entre otros.

Esto sin incluir que comenzaban a despuntar peleadores como Jon Jones, Chael Sonnen y Caín Velázquez.

Con todo este conglomerado de estrellas, UFC se consolidó y comenzó también a expander sus garras hacia oriente, llegando a China, Singapur y Australia, así como comenzar a mirar hacia América Latina, particularmente a México y ya no solo a Brasil. De hecho, el contrato televisivo con FOX para transmitir carteleras gratuitas por TV desde el 2011 hasta el 2018 ayudó inmensamente en esta estrategia de expansión.

Llegada de la féminas, lideradas por Ronda Rousey

Por varios años, Dana White se resistió traer féminas a UFC, pero tras la compra de Strikeforce en 2011 tenía los derechos a contratos de peleadoras como Ronda Rousey y Miesha Tate, entre otras

Así que en 2013 White cambió de parecer y con Rousey como boleto la división femenina le dio un inesperado a UFC. Rousey cautivó la imaginación de muchos con su capacidad finalizadora y logró atraer un mercado femenino que en deportes de combate como boxeo y hasta en la lucha libre profesional no habían recibido la atención que merecían.

Rousey llegó estar en tres carteleras que vendieron 900,000 PPV’s o más y estableció récord de asistencia durante su revés ante Holly Holm en Australia en UFC193 en el 2015 con 56,214.

Su presencia abrió la puerta para que UFC eventualmente ampliara la presencia femenina, no solo en 135 libras, sino también en 115, 125 y 145, donde se han destacado peleadoras como Cristiane ‘Cyborg’ Justino, Valentina Schevchenko, Joanna Jedrzejczyk, Rose Namajunas y Amanda Nunes.

McGregor, Fight Pass, la compra de WME/IMG y el ‘Attitude Era’

Siendo justo el ‘Attitude Era’ de UFC tuvo sus inicios para el 2009 con la llegada Brock Lesnar desde la WWE y su estadía por cerca de tres años hasta que su condición de diverticulitis lo sacó del panorama. También entró otro trash-talker excepcional en Chael Sonnen poco después. Y ya el escenario ese de puro respeto que permeaba entre peleadores se empezó a quebrantar. Pero el que lo llevó a otro nivel fue el irlandés Conor McGregor, quien desde su llegada comenzó a fanfarronear y a hacer un trabajo promocional en el micrófono necesario para vender sus peleas. Desde que le ganó a José Aldo el título de 145 libras en el 2015, el irlandés ha sido la principal figura en PPV’s de la empresa, logrando superar cinco veces las venta de sobre un millón de PPV’s desde esa pelea con Aldo en UFC194 (1,025,000). Ahí le siguió su primer duelo con Nate Díaz en UFC196 (1.32 millones), la su revancha con Díaz en 202 (1.65 millones) y su conquista del cetro de 155 libras ante Eddie Álvarez en el debut de UFC en el Madison Square Garden de Nueva York en UFC205 en el 2016 (1.3 millones).

Precisamente, Nueva York era el único estado y la pieza grande que le faltaba por conquistar a UFC dentro de Estados Unidos y luego de 15 años de intense cabildeo lo consiguieron.

Ese 2016 fue tan productivo que los hermanos Fertitta lograron vender la empresa que adquirieron en solo $2 millones de dólares en un monto de $4.2 billones de dólares al conglomerado de accionistas de WME/IMG.

Otro paso importante fue la creación del UFC Fight Pass, un sistema digital que provee toda la biblioteca de peleas de UFC y de otras empresas como Pride, así como eventos regionales de MMA.

Actualmente, McGregor sigue siendo la cara principal de la empresa, aunque perdió su cita campeonil de 155 ante el invicto ruso Khabib Nurmagomedov y se dice que el PPV de UFC229 tuvo cerca de 2.4 millones de ventas, que es un nuevo récord para UFC. Y al ‘Attitude Era’ ha contagiado a muchos otros, como Tony Ferguson, Jon Jones, Daniel Cormier y hasta el humilde boricua Jimmie Rivera. Todos se han dado cuenta que para conseguir las peleas que desean y las ventas que desean hay que hablar un poquito y echarle algo pique a las riñas.

Y el futuro parece estar asegurado con otras estrellas jóvenes emergentes como Israel Adesanya en las 185 libras, Brian Ortega en las 145 y Tatiana Suárez entre las féminas de 115 libras, y la recién llegada del invicto luchador Ben Askren en las 170 libras, por mencionar a algunos, así como el recién contrato televisivo firmado con ESPN por $1.5 millones a partir del 2019.

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