Mali será un rival complicado para Puerto Rico en el Mundial U19

Por siglos, África ha sido la mina de oro y de diamantes que el resto del mundo explota y se lucra, menos los propios africanos.

Y esa realidad no solo se refleja tradicionalmente en el quehacer económico, sino también en lo que respecta a sus pobladores y sus descendientes, incluyendo en el mundo del baloncesto.

¿Cuántos jugadores africanos o descendientes de africanos tienen o han tenido recientemente las selecciones de Francia, España, Australia, Estados Unidos y hasta Japón y Grecia con Rui Hachimura y Giannis Antetokounmpo, respectivamente, debido a la emigración de africanos a raíz de situaciones de guerra y/o pobreza que sufren estos paises a pesar de su abundancia de recursos naturales mal repartidos?

Sin duda, la genética corporal de capacidad atlética, estatura, brazos largos y fortaleza física ha estado ahí tradicionalmente en selecciones de Nigeria, Senegal, Camerún y Angola, por mencionar a algunos, pero siempre careciendo de estructura y organización para poder maximizar el talento humano disponible.

Afortunadamante para la República de Mali, éstos sí han podido comenzar a crear una generación de baloncelistas – apoyados en parte por la liga NBA – que brinda esperanza a esta nación africana y que ya ha comenzado a dar frutos notables en el Mundial U19 que se efectúa en Grecia tras el equipo avanzar a cuartos de final para enfrentar a Puerto Rico este viernes a las 6:00 a.m. (hora de Puerto Rico) por el canal de FIBA en YouTube en duelo por el pase a semifinales.

(El itinerario completo de cuartos de final del #FIBAU19 pueden verlo aquí: http://www.fiba.basketball/es/world/u19/2019/games# )

Mali ha sido la grata sorpresa en la fase preliminar tras ganarle convincentemente a Nueva Zelanda (77-62) y Letonia (93-79), derrotar al trabuco de Canadá (71-70) y caer por un canasto de tres de último segundo ante Australia (82-79).

En otras palabras, este equipo de Mali no es ninguna ‘chernita’. Este equipo está bien duro y puede sacarnos de la cancha si no jugamos a nuestro mejor nivel.


¿Qué tiene el equipo de Mali?

Para comenzar, gozan de exceso de estatura y mollero en la pintura para imponer su juego cerca del aro, particularmente con la muralla de 6’10” de estatura y 260 libras, llamado Oumar Ballo y quien ha arrasado en este torneo al promediar 17.2 puntos, 12 rebotes, 4.0 tapones y 3.0 asistencias.

Ballo es producto del NBA Latin American Academy en Ciudad México, México y recién fichó para jugar en la Universidad de Gonzaga (que está formando allí un trabuco internacional con el centro/delantero serbio Filip Petrusev, el francés Joel Ayayi y el boricua Julian Strawther). Ballo es una figura dominante en la pintura para su edad en este torneo, que se postea con frecuencia, sabe jugar de espaldas al aro y hace muchísimo daño convirtiendo canastos los rebotes ofensivos cuando sus colegas erran tiros a distancia.

Pero Ballo no está solo en esta faena. Sus compañeros Fousseyni Drame (11.3 puntos, 10.8 rebotes) Abdoul Coulibaly (14 puntos, 8.0 rebotes, 3.0 cortes de balón) también ocasionan muchos problemas en la zona pintada por su fuerza, flexibilidad, brazos largos y despegue. Drame, de 6’7” de estatura, ya se comprometió a jugar NCAA con la Universidad de St. Peters, mientras que Coulibaly es un zurdo de 6’8” de estatura que es atrevido, mete el triple y ataca por tierra.

A éstos se le suma el veloz armador Siriman Kanoute (16.5 puntos, 5.5 asistencias, 2.8 cortes de balón, 39.3% en triples), quien juega mucho más grande que sus 5’9” de estatura. Kanoute tiene buen primer paso en penetraciones al canasto, gusta atacar por el medio para lanzar sus flotadoras o colapsar la defensa y alimentar a sus colegas de la línea frontal. Además, es el principal trespuntista de Mali, junto con Coulibaly y el base suplente Martín Diakite (el ‘pelú’ de 5’’11” de estatura).

A nivel colectivo, Mali es un equipo abusador en debajo de las tablas tras promediar 55.3 rebotes por juego, incluyendo la friolera de 22.5 rebotes ofensivos por cotejo. Además, promedian 14.5 cortes de balón por partido, lo que denota su gran capacidad para propiciar turnovers y oportunidades en el juego de la carrera.

Su estilo de juego es muy similar al de Francia, que ya nos ganó, 91-68, en primera ronda tras dominarnos, 56-27, en los rebotes. Mali es un equipo que molesta mucho por sus brazos largos en las líneas de pase, por el dominio del rebote ofensivo y por la gran cantidad de canastos que consiguen en transición. De hecho, Ballo es un gran pasador de cancha a cancha cuando coge un rebote. El balance defensivo contra Mali es escencial.


¿Qué necesitamos hacer para ganar?

Prácticamente hay que tener un juego perfecto en todas las áreas. Por ejemplo, Australia tuvo un gran inicio de 12-0 en su juego contra Mali y estuvo al frente casi todo el trayecto con oportunos triples y buen movimiento de balón a media cancha. Y aún así Mali por poco se los limpia al final.

Aquí algunos apuntes notables:

  • Necesitamos que todo el mundo vaya al rebote en ganga. Harry Sosa, Dyondre Domínguez y Jorge Torres tendrán una encomienda grande en la pintura, negando el pase interior a Ballo y haciendo buen ‘boxing-out’ para evitar tantos rebotes ofensivos.
  • Hay que mover el balón a media cancha con inteligencia y pases certeros. Mali no perdona pases ‘vagos’. Esos se convierten en cortes seguros y canastos al otro lado de la cancha.
  • Meter el tiro a media distancia y desde la línea de tres es fundamental. Llevamos dos juegos horribles a larga distancia ante China y Argentina muy a pesar de que muchos tiros han sido manufacturados correctamente y ha habido tiempo y espacio para lanzar. Hay que rescatar a Victor Rosa de su ‘slump’. Él, junto a Domínguez y Jermaine Miranda, deben ser más consistentes anotando ese tiro largo ante Mali.
  • Jugárselas frías e invitar a Mali al tiro de tres. Este equipo es emocional y ‘trigger-happy’ de la línea de tres puntos, a pesar de su poca efectividad (apenas 7.2 triples en 26 intentos por juego). Excepto Konaute, el zurdo Coulibaly y el reserva Diakite, el resto de sus lanzadores no son tan fiables. No extrañaría que nuestro dirigente Omar González empleara una zona ‘matchup por ratos ante Mali, como hizo Australia con alguna eficacia por ratos. Claro, si se juega zona es para proteger el rebote defensivo. De nada vale invitar al triple si Ballo tiene una fiesta abajo con tapeos y segundas oportunidades.
  • Atacar la pintura por el lado izquierdo. Australia y Nueva Zelanda explotaron esa debilidad por ratos.

¿Qué creen del equipo de Mali? ¿Qué harían ustedes? Déjame tus comentarios en mi página de Facebook Raúl Álzaga Deportes aquí: https://www.facebook.com/LaAdiccionDeportiva/ o en Twitter en: https://twitter.com/RaulAlzaga

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