Jimmie Rivera: Su tío y su maestro llenaron la botas de su padre

Cada vez que el contendiente peso gallo de UFC, Jimmie ‘El Terror’ Rivera sale al octágono, siempre lo hace con la bandera de Puerto Rico sobre sus hombros, tal cual vislumbra volver a hacer este próximo viernes, 1 de junio cuando enfrente a Marlon Moraes en el evento estelar de UFC Fight Night 131 desde Utica, Nueva York por FOX Sports 1.

Esto debido a que todo su lado paterno es puertorriqueño y muy a pesar de que su padre biológico nunca ha sido parte integral de su vida.

Afortunadamente, su tío Danny Rivera ayudó a llenar esa vacante de figura paternal junto su maestro de artes marciales mixtas, Daniel ‘Tiger’ Schulmann, quienes desde su pubertad y adolescencia lo han ayudado a encaminarse en la vida y a ser la persona que es hoy.

En el caso de Schulmann, éste comenzó a tener impacto en su vida desde los ocho años de edad cuando Rivera comenzó a tomar clases de Karate y MMA tras ser víctima de bullying y su madre Francine Grieco optar por buscar alternativas.

“Nací en Nueva Jersey y de pequeño en la escuela fue víctima de bullying. En la casa me hacía el que no estaba pasando nada. A veces los muchachos no decimos nada. Pero mi madre se enteró, me puso a practicar con (Daniel) ‘Tiger’ Schulmann y ya vamos para sobre 19 años haciendo esto”, dijo el peleador de 28 años de edad a AdiccionDeportiva.Net en entrevista desde el gimnasio de Tiger Schulmann’s en Elmwood, Nueva Jersey.

“Luego de tres o cuatro meses practicando recuerdo que le hice frente a mi bully y después de eso no me molestó más. Hasta quiso ser mi amigo. Posteriormente en mi vida nunca tuve que utilizar mis destrezas. Con hablar era suficiente. La gente sabía que me podía defender”.

Aunque se inició con Schulmann en karate, también su maestro lo ayudó a evolucionar en otras artes marciales de forma complementaria para convertirlo en un peleador hábil en todas las facetas.

“Mi enseñanza bajo ‘Tiger’ Schulmann siempre fue bastante completa. Trabajaba en kickboxing, en jiu-jitsu y karate, haciendo katas (simulaciones de pelea) y rompiendo tablas. Eventualmente, ‘Tiger’ eliminó la parte de las katas y los rompimientos de tablas. Como decía Bruce Lee: ‘las tablas no te devuelven los golpes’. Y en el caso de las ‘katas’, no eran necesariamente aplicables en la calle. Así que ‘Tiger’ simplificó la enseñanza enfocándose en cómo pelear en la calle y en dominar las destrezas básicas. Podíamos estar una hora tirando jabs y rectas”, record Rivera.

Su tío Danny Rivera entró a su vida

Luego de una agria separación por parte de sus padres cuando apenas era un niño, Rivera pasó a vivir únicamente con su madre y toda su familia paterna perdió contacto casi completo hasta que éste llegó a su adolescencia, lo que explica su tardía exposición al idioma español y a la cultura puertorriqueña a la que su tío Danny se encargaría de enseñarle.

“Crecí solo con mi madre pues mi padre no estuvo presente en mi vida. Mi madre trató de mantenerme alejado del lado paternal de mi familia para asegurarse de que estuviese bien encaminado, que fuera a la escuela. Y no fue tanto por la familia de mi padre, sino por mi padre como tal”, confesó Rivera.

“Eventualmente, mi madre reestableció conexión con mi familia paterna, particularmente mi tío Danny (Rivera). Él fue quien se sentó comigo a mis 13 años de edad y tuvo una conversación conmigo a corazón abierto. Yo no sabía mucho de por qué las cosas habían pasado así. Pero mi tío me dijo que él llevaba buscándome por bastante tiempo y se involucró de lleno en mi vida desde ese instante”, relató Rivera.

“Mi tío Danny está conmigo cuando yo corto peso, cuando entreno, cuando voy a pelear. El está pendiente de que haga las cosas bien y todavía me regaña si no las hago bien. Si yo necesito algo, mi tío está ahí. Él es como si fuera el padre que no tuve. Y claro, ‘Tiger’ (Schulmann) también es como un padre para mi. Ambos han sido esa figura paternal en mi vida. Tengo una gran madre pero tengo estos dos padres que siempre están conmigo”.

“Tenía una gran responsabilidad con Jimmie”

Cuando se le indaga a su tío Danny sobre ese reencuentro con Jimmie hace unos 15 años atrás, la conversación puede tornarse algo emocional para el sanjuanero que fue criado en Country Club al son de Franie Ruiz y de Héctor Lavoe y que posteriomente se mudó a Estados Unidos.

“Yo era bien apegado a Jimmie cuando él era un niño. Desde que nació le tenía un cariño bien grande. Cuando sus padres se separaron tambíen fue fuerte para mi porque no tan solo me quedé sin verlo, sino que para ese tiempo yo también me separaba de la madre de mi primer hijo y también me quedaba sin él. Fueron tiempos difíciles. Lamentablemente, mi hermano se rindió de luchar. Yo seguí luchando por el mío y por Jimmie”, dijo Danny, quien luego se casó y tuvo otros tres hijos que son ‘como hermanos’ para Jimmie.

“Desde pequeño, Jimmie era un niño bien inteligente, aplicado, alegre, saludable. Me dolió separarme de él (empieza a llorar). Fueron muchos años sin verlo. ¡Pero nunca es tarde! Pude reestablecer comunicación con él y con su mama eventualmente y cuando regresé a su vida ya el era bastante maduro. Comenzaba a tomar decisiones propias y se quería ir algunos fines de semana conmigo. Ahí yo me lo llevaba a la pista a correr, nos íbamos a ver peleas de boxeo juntos, nos íbamos a pasear, a comer”.

Durante esos intercambios se forjó entonces una relación muy sólida en la cual Danny entonces pudo comenzar a enseñarle a Jimmie sobre sus raíces boricuas y latinoamericanas.

“Le hablo de nuestra cultura, de nuestra comida, de nuestra música, de Héctor Lavoe, de Frankie Ruiz. Le he puesto hasta un poco de ‘reggaetón’. Una vez le presté mi carro y me dijo “pero tío tu no tienes ni un CD en inglés”. Le he enseñado mucho de nuestra Isla, pero también de su cultura latina. No solo lo llevo a comer comida puertorriqueña, sino también comida cubana, colombiana, peruana,etc. Quería que probara cosas diferentes y las ha integrado a su vida”, indicó Danny Rivera.

“Me siento orgulloso de haber podido enseñarle todo lo que he podido como figura paternal y como puertorriqueño y que he podido hacer una diferencia en su vida. Tenía esa gran responsabilidad con Jimmie, aparte de que es algo disfruto hacer”.

El propio Jimmie se ríe al recordar sus años de adolescencia cuando fue conociendo su parte boricua tras haber sido criado mayormente bajo la tutela de su familia italo-americana del lado materno.

“Tengo familia boricua y mi tío que me han integrado a sus vidas. Desde que mi tío llegó a mi vida, se ha encargado de inculcarme la cultura puertorriqueña. Recuerdo que de joven me llevó a un quinceañero de una de mis primas y me hizo bailar merengue, bachata y hasta salsa. Fue algo bien retante porque no solo tenía que hacerlo por primera vez sin haber tenido experiencia previa, sino que tenía que hacerlo frente a cientos de personas. ¡Estaba bien nervioso!”, admitió Rivera entre risas, agregando que su dominio del idioma español sigue siendo un trabajo en progreso.

“Conozco suficente del idioma español para entenderlo y defenderme pero no lo hablo mucho pues no me crié desde pequeño escuchándolo. Y con dos trabajos encima (entrenar para pelear en UFC y entrenar niños en su escuela de MMA) es más difícil sacar tiempo para aprenderlo ahora mismo. Pero cuando estoy con la familia lo practico un poco”.

Escogió la bandera de Puerto Rico

Siendo de familia italo-americana por parte de madre y de familia boriciua por su lado paterno, Rivera tenía varias opciones a la hora de escoger una bandera para salir al octágono y cuando ese momento llegó su elección fue la de Puerto Rico.

“La razón que salgo con la bandera de Puerto Rico no es solo por la influencia de mi tío, sino también porque diría que Puerto Rico la ha tenido más difícil, aún antes del huracán María. Y la gente siempre necesita esa luz al final del túnel, ese rayo de esperanza”, dijo Rivera.

“Tengo familia italiana de parte de mi madre que me cuestiona el por qué no salgo con una bandera que tenga tanto la boricua como la italiana, pero soy supersticioso. Desde que salgo con la bandera de Puerto Rico no he perdido una pelea, así que si las cosas funcionan no hay por qué cambiarlas”.

Lo que poca gente sabe es que esa bandera de Puerto Rico que utiliza Rivera para sus peleas en UFC tiene su conexión con el excampeón mundial de boxeo Miguel Cotto.

“Cuando a Jimmie por fin llegó a UFC me dijo “Quiero representar a Pueto Rico. No hay muchos que lo hagan. Quiero salir con una bandera de Puerto Rico. ¿Tu tienes una bandera que me prestes?” Así que fui a mi closet y busqué la mía. Tenía una guardada de cuando fui a ver pelear a Miguel Cotto contra Antonio Margarito en Nueva York (en el 2011) Recuerdo que compré mi bandera en el Madison Square Garden para ese momento especial. Le dije a Jimmie: “Esa bandera es especial. Te voy a prestar esta bandera pero cuando termine tu carrera me la tienes que devolver”. Algún día tengo que llevarsela a Miguel para que me la firme”, recordó su tío Danny.

El uso de ‘Conteo’ de Don Omar como entrada

Salir con la bandera de Puerto Rico a sus peleas de UFC es solo parte de su rutina ‘boricua’. La misma también esta complementada por su entrada al son de ‘Conteo’ de Don Omar, la cual utiliza para todos sus combates.

“Cuando peleaba como aficionado busqué una canción que fuera conmigo. Analicé 11 canciones. Cuando escuché ‘Conteo’, me gusto su ‘flow’, la forma que sonaba. Lo que decía iba conmigo”, afirmó Jimmie Rivera.

“Pero la única ocasión que la escucho es cuando salgo a la jaula a pelear. Nunca la escucho en la radio, ni en el Ipod. Es solo par salir a pelear. Es parte de mi rutina. La he usado para mis 22 peleas (profesionales). Desde mis inicios. Es parte de mi racha de 20 triunfos”.

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