Dominique Wilkins ¿la estrella más menospreciada en la historia de la NBA?

Cuando se habla de los mejores delanteros anotadores en la historia, los primeros nombres que suelen surgir son los de Larry Bird, Scottie Pippen y Julius ‘Dr. J’ Erving entre los fanáticos del baloncesto de los 70’s, 80’s y 90’s y otros como LeBron James, Kevin Durant y Kawhi Leonard entre los fanáticos contemporáneos.

Pero en la conversación queda excluido frecuentemente el nombre del francés-americano Dominique Wilkins, uno de los mejores anotadores en la historia de la NBA y, quizás, el mejor donqueador en juegos que haya tenido la liga.

Gran parte del ‘snub’ se debe a su percibida carencia de logros a nivel colectivo, particularmente cuando fue la cara de los Hawks de Atlanta entre 1982 hasta inicios del 1994. De hecho, durante su apogeo como jugador en el 1992, recuerdo que fue ignorado para el Dream Team’ original de la NBA en la Olimpiadas de 1992 en favor del zurdo Chris Mullin, que no le llegaba a los talones a Wilkins en términos de talento y que estoy seguro que fue incluido para ‘blanquear’ un poco la composición de ese quinteto junto a Bird, John Stockton y el colegial Christian Laettner.

Wilkins, quien se lesionó el tendón de Aquiles en enero de 1992 y no hubiese podido ir comoquiera a Barcelona 1992, sí fue incluido luego en el segundo ‘Dream Team’ que ganó oro en el Mundial FIBA 1994 en Toronto, pero fueron notables las ronchas que dejó su exclusión del equipo original. Y, pero aún, fue cuando lo dejaron fuera de la lista de los mejores 50 jugadores de todos los tiempos en 1996, mientras sí incluyeron a un Shaquille O’Neal que apenas llevaba cuatro temporadas en la liga y a varios canasteros de los 60’s y los 70s que jamás y nunca fueron más talentosos que Wilkins. ¡Era bochornoso!

Estamos hablando de un Wilkins que fue líder anotador en la liga en 1986 (30.3 puntos por juego) y que está tercero en la historia en temporadas consecutivas anotando 2,000 puntos o más con un total de siete (empate con Michael Jordan, Oscar Robertson y LeBron James) y solo detrás de Wilt Chamberlain (ocho consecutivas) y Karl Malone (11 consecutivas). Po cierto, en esa lista no están Bird, Durant, Leonard, Kobe Bryant, Allen Iverson, James Harden, Kareem Abdul-Jabbar, Charles Barkley, Dirk Nowitzki, Shaquille O’Neal, Hakeem Olajuwon o Jerry West, por mencionar a otros anotadores destacados de la historia. De hecho, la racha de Wilkins se vio interrumpida, no por desempeño, sino cuando se lesionó en 1992 (similar a la de Jordan, que se interrumpió cuando se retiró en 1994).

El mejor repertorio de donqueos de Dominique Wilkins

Más aún, Wilkins muy bien pudo estar en el grupo selecto de jugadores con 30,000 puntos o más (solo hay siete jugadores) de no haberse ido por dos temporadas a Europa (Panathinaikos en Grecia en 1996, con quien ganó la Euroliga y fue Jugador Más Valioso, y luego con Fortitudo Bologna en Italia en 1998). Actualmente, figura número 13 en la lista de anotadores de todos los tiempos con 26,668 puntos.

Wilkins, mejor conocido como “The Human Highlight Film”, tenía un arsenal completo: atacaba el aro por tierra off-the-dribble, se podia ‘postear’ y anotar de espaldas al canasto con una diversidad de movimientos, anotaba a media distancia desde las esquinas con tiro brincado, era un certero lanzador del tiro libre  (81.1% en su carrera y tiene el récord de tiradas libres consecutivas en un juego sin fallar con un total de 23 al hilo) y desarrolló un tiro de tres fiable de forma paulatina, llegando a atinar 120 triples con 38% de efectividad en 1993. Pero, sobre todo, era un saltarín de otro planeta, que podía donquearle en la cara a cualquiera, incluyendo a varios de los mejores centros defensivos su era, como Olajuwon, Patrick Ewing, Robert Parrish, David Robinson, Mark Eaton (7’4”) y Manute Bol (7’7”). ¡A todos les faltó el respeto! Y ningún jugador en la historia ha sido mejor en los ‘tip-dunks’, o sea en salir de la nada y donquearle por encima a todo el mundo luego de un intento al canasto fallido que rebota en el aro.

Dominique Wilkins anota 57 puntos ante Michael Jordan y los Bulls de Chicago

Su carencia de anillos en la NBA

Cuando se evalúa a Wilkins desde el punto de vista colectivo y no individual, lo que le resta brillo a su carrera es su falta de anillos de campeonato. Lo que muchos no conocen es que Wilkins nunca tuvo una segunda voz ofensiva potente en su equipo, salvo cuando un Moses Malone ya tirando sus últimos cartuchos, le acompañó en 1989 y no de forma exitosa. Lo más cercano a una estrella constante que tuvo Wilkins durante su carrera lo fue el rebotero Kevin Willis. En la mayoría del tiempo estuvo rodeado de sólidos jugadores del rol, como el ahora dirigente de los Clippers de Los Ángeles, Glenn ‘Doc’ Rivers (era el armador), el diminuto base suplente Spud Webb, el centro taponero Tree Rollins y el lanzador a media distancia Randy Wittman, por mencionar a algunos. Con ese núcleo llegó a tres semifinales de Conferencia Este consecutivas entre 1986 y 1988, cayendo ante los Celtics de Boston en el 1986 y en 1988 y ante los Pistons de Detroit en 1987.

La más memorable fue la del 1988, cuando llevaron a los Celtics al máximo de siete juegos, perdiendo el sexto partido en Atlanta, 102-100, (Wilkins tuvo 35 puntos y 10 rebotes en el revés) y luego, 118-116, en Boston en el séptimo partido (con Wilkins marcando la friolera de 47 puntos en tremendo duelo con Bird, que tuvo 34 esa noche). En una entrevista que tuve con Wilkins en el 2018, éste afirmó que si llegaban a ganar esa serie con Boston ese año, Atlanta ganaba el campeonato.

Duelo entre Dominique Wilkins y Larry Bird en los playoffs de 1988

Lamentablemente, ese núcleo se rompió en 1988-89 al traer a Moses Malone y al escolta Reggie Theus por un año, algo que distorsionó la química del grupo y terminó siendo un fiasco, pues el equipo se puso muy lento y perdió su garra defensiva colectiva. Para colmo, Atlanta siempre fue miserable con ‘M’ mayúscula en los sorteos de la NBA y Wilkins rara vez recibió ayuda de jugadores jóvenes con potencial durante el apogeo de su carrera. Detallo ese dato en este artículo previo: http://adicciondeportiva.net/el-nefasto-historial-de-los-hawks-de-atlanta-en-el-sorteo-de-la-nba/

Y estamos hablando de un momento histórico en donde la Conferencia Este estaba súper brutal a nivel competitivo. Estos no eran los años en que LeBron James tuvo casi pase directo a la serie final la pasada década. Para llegar a la final en la Conferencia Este en ese tiempo había que pasar por un montón de trabucos, fuesen los Celtics (con Bird, Parrish, Kevin McHale, Danny Ainge y Dennis Johnson), los Pistons (con Isiah Thomas, Joe Dumars, Bill Lambeer, Adrian Dantley y un joven Dennis Rodman), los Bucks de Milwaukee (con el backcourt defensivo de Sidney Moncrief, Jay Humphries y Paul Pressey y los francotiradores Terry Cummings y Ricky Pierce), los Cavaliers de Cleveland (con el cuarteto de Mark Price, Ron Harper, Larry Nance y Brad Daugherty), los Knicks de Nueva York (con Ewing, Charles Oakley y Mark Jackson) y los 76ers de Filadelfia (con Charles Barkley, Maurice Cheeks y ‘Dr. J’ en sus últimos años), un joven núcleo de los Bulls de Chicago (con Jordan y con la dupla de Pippen y Horace Grant llegando como novatos en 1987) o un emergente grupo de los Pacers de Indiana (con Chuck Person, Vern Flemming y un joven Reggie Miller). Cualquier pareo era un ‘tostón’.

Lo más cercano que Wilkins llegó a estar de tener éxito en postemporada nuevamente lo fue en 1993-94 (a sus 35 años de edad) con un grupo renovado que incluía al base Mookie Blaylock y al alero defensivo Stacey Augmon, junto a él y a Willis llegaron a gozar de un gran arranque e iban camino a ganar la Conferencia Este con Jordan retirado de los Bulls por primera vez, Bird ya fuera de la liga y los Pistons en picada. Desafortunadamente, a Wilkins (que se le vencía su contrato) lo cambiaron antes de los playoffs a los Clippers por Danny Manning (quien luego tuvo un desempeño desastrozo en playoffs mientras Atlanta se eliminó en semifinales de conferencia ante Indiana y después abandonó la franquicia en el verano). De ahí en adelante, se le acabaron las opciones reales de éxito a Wilkins, pues cuando buscó esa elusiva última oportunidad con los Spurs de San Antonio en 1997 junto a David Robinson, el estelar centro se lesionó por toda la temporada (lo que luego dio pie a que los Spurs escogieran a Tm Duncan en 1997).

Dominique Wilkins

Wilkins pudo haber jugador con Jordan o ‘Magic’

¿Cómo hubiese sido recordado Wilkins si hubiese jugado con otra súper estrella, como Jordan o Earvin ‘Magic’ Johnson? ¿Cree usted que el haber acumulado varios anillos jugando junto a uno de esos dos le hubiese ganado más adeptos y hoy lo estuviéramos evaluando con otros ojos, quizás pensando en él como uno de los mejores 20 jugadores de la historia?

Pues sepa que esos dos escenarios pudieron haber sido muy posibles y hubiesen cambiado el curso de la historia.

Por un lado está el sorteo de 1982, donde los Lakers de los Ángeles que ya tenían a ‘Magic’, a Abdul-Jabbar y al defensivo Michael Cooper tenían derecho al primer turno del sorteo, producto de un canje previo, y necesitaban a un delantero anotador. No obstante, se fueron con el complementario James Worthy con el primer turno, siendo entonces Wilkins escogido detrás de Cummings (a Milwaukee) en el tercer turno por el Jazz de Utah (y luego cambiado a Atlanta).

¿Pero se imaginan ustedes a Wilkins llenando la línea de fast breaks con Magic encabezando el ataque? ¿Cuántos campeonatos más hubiesen podido ganar los Lakers en los 80’s teniendo a Wilkins en vez de a Worthy? ¿Se imaginan lo más entretenido aún que hubiese sido el ‘showtime’ de los Lakers con ‘Magic’ y Wilkins juntos?

Estoy seguro que muchos tampoco sabían que Wilkins pudo haber jugador su carrera junto a Jordan. Resulta que los Hawks estuvieron a punto de completar con cambio con los Bulls previo al sorteo de 1984 que hubiese traido a Jordan a Atlanta por el centro Tree Rollins y otras consideraciones, pero Chicago se arrepintió a última hora.

¿Se imaginan a Wilkins y a Jordan en un mismo equipo por toda una década? ¿Ambos ayudándose uno al otro desde el inicio de sus carreras? ¡Soñar no cuesta! Lo que estoy seguro es que Wilkins hubiese recibido mucho más respeto del que recibe hoy día.

¿Qué creen ustedes? Déjenme saber en mi página de Facebook Raúl Álzaga Deportes o en Twitter en @RaulAlzaga.

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